Archive for the ‘Fiction’ Category

Interlitq publishes Peter Robertson’s translation of Horacio Quiroga’s story, “El almohadón de plumas”

Interlitq publishes the translation by Peter Robertson (from the Spanish into the English) of Horacio Quiroga’s story, “El almohadón de plumas” (The Feather Pillow).

Lauren Child: New Children’s Laureate worried about equality in books

Lauren Child said children’s books were seen as “a poor relation” to adult literature

Boys don’t like reading books that have girls as the main characters – and that “makes it harder for girls to be equal”, says the new Children’s Laureate Lauren Child.

Child, who wrote the Charlie and Lola and Clarice Bean series, was speaking after her appointment was announced in Hull.

She is the 10th person to be the official champion of children’s books.

Child will hold the title for two years and takes over from Chris Riddell.

Helen Dunmore, UK poet, novelist and children’s writer, dies at 64

Helen Dunmore

Helen Dunmore, the UK poet, novelist and children’s writer, has died aged 64.

Penelope Mortimer is “so good”: Rachel Cooke

Penelope Mortimer

Rachel Cooke writes about Penelope Mortimer:

Will Penguin’s new edition of The Pumpkin Eater encourage people to look again at Mortimer? I hope so. She is so good. I can’t think of a writer more attentive to emotional weather. (“We were snug, almost riotously snug, in the study,” she writes in The Pumpkin Eater, describing when Mrs Armitage keeps watch over the laid out body of her father with her mother: that “riotously” is pure Mortimer.) So where to begin? Well, with the other novels, of course. But I also recommend About Time Too, which comes complete with walk-on parts for, among many others, Kenneth Tynan, Leslie Phillips and Bette Davis (“Ten years!” Davis snarls at Mortimer, who was then working as a screenwriter. “Ten years since I had a fuck! What d’you think of that?”). Funny and unsparing, it comprises a quite devastating series of dispatches from the frontline of a war – between work and motherhood – that is, alas, still raging.

R. L. Stevenson en la obra de Borges

Robert Luis Stevenson

Daniel Balderston escribe:

A lo largo de los años Borges ha desconcertado a sus críticos al insistir en la importancia que tienen para él escritores como Stevenson, Wells, Chesterton y Kipling, y más a ún al declarar que toda su obra deriva de estos y otros escritores. George Steiner comenta: “Los escritores para él más significativos, que sirven casi de máscaras alternativas de su propia persona, son De Quincey, Stevenson, Chesterton y Kipling. Sin duda estos son maestros, pero de carácter tangencial”, mientras que William Gass ridiculiza a Borges por “un gusto que sigue siendo adolescente, un gusto apaciguado en un rincón tranquilo, y una mente seriamente interesada en ciertas formas dudosas o inmaduras, formas que deben ser superadas, no meramente utilizadas” como los cuentos fantásticos, las novelas de aventuras y los relatos policiales. Lo extraño de estos comentarios es que, en lugar de entender por quá Borges está “seriamente interesado” en tales escritores y sus invenciones, los críticos mencionados lamentan que no se ocupe de lo que a ellos les interesa. El juego crítico, desarrollado en numerosas entrevistas de años recientes, y al que Borges accedió con perverso deleite, es preguntarle quá piensa de Larra, Austen o Mann, con previsibles (y a menudo deleitables) ráplicas de Borges. Sin embargo, es razonable preguntarse si no sería más provechoso que la atención de la crítica se dirigiera a entender por quá Borges se interesa en los que él declara sus precursores, y de quá manera las lecturas que hizo de ellos influyeron en sus escritos. Al hacerlo cabría esperar que se llegara a un conocimiento más profundo de la inteligencia crítica y creativa de Borges, y la perspicacia con que se refiere a sus precursores podría ayudarnos a recuperar o revelar aspectos de las obras de aquellos autores que han escapado a la atención de los críticos.

En la misma entrevista en que Borges manifiesta su falta de interás por una larga serie de escritores del siglo XIX y modernos, un nombre reaparece insistentemente como el de sumaestro: Robert Louis Stevenson. Primero lo menciona entre los modelos de Historia universal de la infamia (OC, 239), y luego lo considera como “cierto amigo muy querido que la literatura me ha dado” en el prólogo a Elogio de la sombra (OC, 975). El famoso catálogo de cosas predilectas en “Borges y yo” incluye una sola referencia literaria y es a la prosa de Stevenson. El nombre de Stevenson, pues, funciona para Borges como criterio de cualidad literaria y talismán personal.