Archive for the ‘Feminism’ Category

“Abuse of women and children is a worldwide problem and in certain societies is extreme”: Pascale Petit

Pascale Petit. Photo credit: Derek Adams

Pascale Petit interviewed by Interlitq: read the entire interview.

 

Interlitq: How central are themes of violence and gender issues to your work? Also tell us more about your preoccupation with the environment.

PP: I’d say these concerns are central. I hope that readers don’t just read my poems as personal and autobiographical, I would hope they reach beyond the ‘confessional’. Abuse of women and children is a worldwide problem and in certain societies is extreme.

My environmental concerns must originate from my childhood I think, when I lived with my grandmother in mid-Wales, and she had what seemed to me to be a huge garden. I worked in the garden for my keep, and loved it. Later, I spent summer holidays camping with my mother in an overgrown terraced vineyard she had bought in the south of France, and that place must have been my second childhood ‘Amazon’. Both places planted a deep love of nature and a feeling that the natural world in its wild state is an ally, a place of retreat and consolation. Gran had a lot of animals, and after my unhappy infancy in Paris, they must have made a deep impression: I adored them and bonded with them. As I grow older it horrifies me that many species are now endangered.

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“Millett explained women’s complicity in male domination…”: Julie Bindel

Julie Bindel

Julie Bindel writes:

“Sexual Politics was published at the time of an emerging women’s liberation movement, and an emerging politics that began to define male dominance as a political and institutional form of oppression. Millett’s work articulated this theory to the wider world, and in particular to the intellectual liberal establishment, thereby launching radical feminism as a significant new political theory and movement.

In her book, Millett explained women’s complicity in male domination by analysing the way in which females are socialised into accepting patriarchal values and norms, which challenged the notion that female subservience is somehow natural.”

Kate Millett, Sexual Politics author, dies at 82

US feminist Kate Millett at a poetry conference in London in 1973

Writer and activist Kate Millett has died aged 82 while visiting Paris.

Her bestselling 1970 book Sexual Politics was seen as groundbreaking for taking on gender roles and the patriarchy.

Her death, from a heart attack, was confirmed to the Associated Press by a close contact and her publishing house.

She was seen as an icon of feminism’s so-called “second wave”. Her most famous book had a huge academic and popular influence.

Millett is thought to have been in France celebrating the birthday of her wife, photojournalist Sophie Keir.

‘Bible of Women’s Liberation’

Sexual Politics was based on Millett’s 1969 PhD thesis from New York’s Columbia University and made waves soon after being picked up by a publisher.

In a 1970 review, the New York Times called it “the Bible of Women’s Liberation”.

In the same year, the title – alongside an artist’s portrait of the author – became a Time magazine cover.

The book is often filed with other classics of the era, including Betty Friedan’s The Feminine Mystique (1963) and Germaine Greer’s The Female Eunuch (1970).

Millett was a renowned feminist activist. She also campaigned for the Equal Rights Amendment in the US, for rights to abortions, and for women’s rights in Iran, among other things.

In 1981, she collaborated with Ms Keir to write Going to Iran, which told of their joint trip to the country in 1979, during the Iranian revolution.

The pair had been arrested during the visit after attending women’s protests in Tehran, and Millett later told People magazine of the fear she felt, especially as she overheard the authorities talking about her lesbianism, which she had written about openly.

However, she said she was most concerned for the Iranian women she left behind. “They can’t get on a plane. That’s why international sisterhood is so important,” she said.

Life on a Christmas tree farm

Her other titles included The Prostitution Papers (1971) and The Politics of Cruelty (1994), an investigation of the use of torture across the world.

She later wrote about her struggles with depression.

Her first marriage was to Japanese sculptor Fumio Yoshimura, and she dedicated Sexual Politics to him. They divorced in 1985.

She married Ms Keir recently, according to the New York Times.

In later life, she spoke to the Guardian about making a living selling Christmas trees from her farm in upstate New York.

In the same interview, she said of her life in activism: “I love making trouble. It’s a wonderful job. You don’t get paid but you have a lot of adventures.”

“pareciera que matan en su fantasía a una Madre que también quiere ser mujer”

El suboficial de la Prefectura Naval, delegación Paraná, Orlando Ojeda, asesinó el sábado a dos mujeres. Diario UNO de Parana / Archivo Clarín.

El suboficial de la Prefectura Naval, delegación Paraná, Orlando Ojeda, asesinó el sábado a dos mujeres. Diario UNO de Parana / Archivo Clarín.

Madre, mujer, santa y puta

El psicoanalista argentino Sergio Zabalza explica así el fenómeno en una nota en el diario Clarín del 8.11.2016: “Estos feminicidios múltiples revelan quizás algo de lo que palpita en la psiquis de estos desquiciados: pareciera que matan en su fantasía a una Madre que también quiere ser mujer”. “Al macho del siglo XXI la Toda Madre se le transforma en Toda Mujer”, dice Zabalza, y su conjetura es que el machismo asesino es el intento fallido de “neutralizar a una madre que aparece como omnipotente”.

¿Es esto consecuencia de una cultura en la que se idealiza la figura materna a tal punto de provocar una dicotomía de tal dimensión? “En Argentina existe todavía la tradición del tango, en la que la mujer es buena y maravillosa cuando es la madre y pasa a ser una puta cuando es pareja y quiere su autonomía”, opina Monique Thiteux-Altschul. “La mujer es vista, y eso sin diferencias de clase, de capas sociales ni de acceso a la educación, como una propiedad. Cuando pierde el control sobre esa propiedad, el varón se vuelve loco”, afirma. “Esto ya no es amor, es que su machismo no les permite que sean de otro. Es la posesión por la práctica sexual”, coincide Mabel Bianco.

También el aumento en el consumo de drogas, que está fuera de control desde hace algunos años, ahora hace estragos, señala la experta: “Hay numerosos casos de sometimiento a través de las drogas, y de chicas muertas por sobredosis. Las secuestran y les dan droga para violarlas en grupo.”

De todos modos, esas posibles causas no terminan de explicar la magnitud que ha cobrado la violencia contra las mujeres en Argentina. El cuerpo de la mujer se ha convertido en un campo de batalla en el que se escenifican actos totalmente deshumanizados. “Los hombres que atacan a las mujeres entran en una alucinación de poder sin siquiera pensar en que pueden ir presos. En muchos casos se suicidan después de haber matado a la mujer”, subraya Monique Thiteux-Altschul, una de las voces más importantes del movimiento feminista en Argentina. “Ahí se ve también la poca importancia que tiene para ellos su propia vida”.

“…en muchos de los femicidios actuales es la suposición de un goce a la mujer”

femicidio

Luciano Lutereau escribe:

No es ésta la coordenada que encontramos en muchos de los casos de violencia de género de nuestra época. Un aspecto significativo en muchos de los femicidios actuales es la suposición de un goce a la mujer. Y otro aspecto de la sociedad patriarcal se encuentra vulnerado: que haya espacios para la violencia, es decir, una guerra no puede realizarse en cualquier lugar. Hay territorios para la guerra, como hay (o, mejor dicho, había) territorios para la pelearse. Ya nadie dice “Te espero en la esquina”, “Vayamos a pelear al baldío”, etc., sino que la violencia se ha vuelto espontánea y puede ocurrir en cualquier momento o situación.

Incluso algunos nostálgicos declaran que hoy en día tampoco los ladrones tienen “código”. Se mata por una campera, se golpea a un abuelo por una jubilación, y otras noticias cotidianas. Por eso, cabe preguntarse hasta qué punto la sociedad patriarcal puede explicar la violencia de género. En todo caso, aquélla tenía un modelo paradigmático: la violencia doméstica, en que un hombre golpeaba a su esposa “puertas adentro”; la secuencia se encuentra en más de una novela o película: el hombre sumiso con su jefe, u otros hombres, que en su casa se desquita con su esposa.

Sin duda, la sociedad patriarcal fue hipócrita. Porque en el espacio público decía “A las mujeres no se les pega”, pero en el espacio privado ejercía la violencia. Una violencia de cobardes, vuelta invisible y que debe ser visibilizada; pero, ¿es este modelo de violencia el que encontramos en muchos de los casos actuales? Pareciera más bien haber una mutación, a partir de la cual la violencia ya no es silenciosa sino pública: un hombre corre a su mujer por la calle con un arma, otro la prende fuego en la puerta de su casa, y así podrían mencionarse diversos horrores.

¿Qué coordenadas tiene la violencia en nuestros días? ¿No es un obstáculo seguir afirmando la hipótesis del patriarcado en una sociedad cuya violencia parecería no reconocer directamente el estatuto de prójimo del otro? Frases del estilo: “A un hombre en el suelo no se le pega”, “Pegar por la espalda es de cagón”, ¿no parecen una antigüedad masculina? En los casos más recientes, ¿es un hombre el que pega o, más bien, deberíamos pensar en una “destitución” de lo masculino?