Archive for the ‘Dance’ Category

“El tango”, por Jorge Luis Borges

Una pareja participa en el Campeonato Mundial de Tango en Buenos Aires. Foto: AP / Jorge Saenz

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Hacia octubre de 1965, el escritor porteño Jorge Luis Borges (1899-1986) ofreció las charlas “Los orígenes del tango”, “De compadritos y guapos”, “Evolución y expansión” y “El alma argentina” que hoy aparecen en México por vez primera transcritas para el libro El tango. Cuatro conferencias (Lumen/Penguin Random House Grupo Editorial, 151 páginas).

Las grabaciones que dieron origen a este volumen llegaron a manos del escritor Bernardo Atxaga en 2002, cuando José Manuel Goikoetxea le entregó unos caséts envueltos y le explicó que pertenecieron a un gallego, quien se fue a Argentina de niño y luego trabajó como productor musical en Alemania.

Se trataba de Manuel Román Rivas, fallecido en 2008; las pláticas fueron sostenidas en Buenos Aires por Borges, “todos los lunes de octubre de 1965, a las 19:00 horas, en la calle General Hornos número 82, departamento 1, primer piso”, según leemos al comienzo. El cuidado del texto definitivo, el índice y las notas de este libro se deben al trabajo meticuloso de Martín Hadis.

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“…hemos hablado de la muerte en el tango, la muerte en el baile…”: Jorge Luis Borges

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Jorge Luis Borges escribe:

Y, ya que parezco condenado a las digresiones, y ya que hemos hablado de la muerte en el tango, la muerte en el baile, los voy a llevar a… —pero, no se alarmen, porque esto va a durar unos minutos—, los voy a llevar a una región muy lejana, a la muerte de un rey de Suecia, que hubiera debido ocurrir en Italia, porque el hecho corresponde más a lo que nosotros nos imaginamos de Italia que a lo que nos imaginamos de Suecia. Hubo un gran baile en la corte de Estocolmo, un baile de máscaras, lo cual nos recuerda “La muerte roja”, de Poe. Y el rey se vio rodeado por un círculo de bailarines que no lo dejaban adelantar. Al principio, él tomó la cosa en broma, él sonrió, trató de abrirse paso, pero el cerco iba cerrándose, y finalmente, los bailarines, que usaban antifaces, desnudaron las espadas y lo apuñalaron al rey. Ahora, no sé si fue esto, o si fue el poema de Del Mazo, o si fue una especie de antigua asociación que hay entre la oposición de, digamos, de fiesta y de muerte, y que ha llevado a la metáfora de llamar “fiesta de espadas” a la batalla. Hugo, en su poema sobre Waterloo, habla de los soldados que “comprendiendo que iban a morir en aquella fiesta, saludaron a su Dios, de pie sobre la tormenta” (“Comprenant qu’ils allaient mourir dans cette fête, saluérent leur dieu, debout dans la tempéte“), y que Hugo llama “danza de espadas” a un duelo. La imagen se encuentra, creo que en todos los países y en todas las literaturas.

 

Julia Kristeva, the French philosopher who is a Consulting Editor for Interlitq, has been cited in “Theory and Practice: Hope Mohr Dance, Reviewed”

Julia Kristeva

Julia Kristeva

Julia Kristeva, the French philosopher who is a Consulting Editor for Interlitq, has been cited in “Theory and Practice: Hope Mohr Dance, Reviewed” (Irene Hsiao, SF Weekly, 07.05.13): “Language: the skin of the mind,” the voice says, condensing Roland Barthes, Julia Kristeva, Jacques Lacan. The dancers recreate the contact between Adam and God, evolve through stages of uprightness, attempt supported flight. The others utter gutturals while Schwab explodes through an astonishing solo that mimics the way sounds deform space. The stage periodically grows dark, which might indicate time passing or reproduce a primal voracity for aural sensation (“Metaphor causes the mind to experience itself, making a mistake”).

Photo by Margo Moritz

Photo by Margo Moritz