Archive for the ‘Chile’ Category

VICENTE HUIDOBRO (LA HIJA DEL GUARDAGUJAS)/ VIDEO

VICENTE HUIDOBRO (LA HIJA DEL GUARDAGUJAS)/ VIDEO.

Read Peter Robertson‘s translation of Vicente Huidobro‘s “La Hija del Guardagujas” published in Interlitq‘s “The Power of Prose”.

Read about Vicente Huidobro.

Read about Peter Robertson.

Advertisements

Interlitq publishes Peter Robertson’s translation of Vicente Huidobro’s “La Hija del Guardagujas”

Vicente Huidobro

Interlitq publishes Peter Robertson‘s translation (“The Power of Prose”) of Vicente Huidobro‘s La Hija del Guardagujas.

About Vicente Huidobro.

About Peter Robertson.

February 2018: Interlitq to publish Peter Robertson’s translation of Vicente Huidobro’s “La Hija del Guardagujas”

Vicente Huidobro

February 2018: Interlitq to publish Peter Robertson‘s translation (“The Power of Prose”) of Vicente Huidobro‘s La Hija del Guardagujas.

About Vicente Huidobro.

About Peter Robertson.

Interlitq publishes a second extract from Hernán Neira’s “Ameland”, translated by Peter Robertson

Etrangère (triptych), (Son monde invente) Oil on canvas 46″ x 47″ea. by Lydia Rubio

Interlitq publishes a second extract from Ameland by Hernán Neira, translated from the Spanish into the English by Peter Robertson. Artwork by Lydia Rubio.

Read Extract 1 from Ameland.

About Hernán Neira.

About Peter Robertson.

“Cuál será el origen del malestar producido por la pérdida del objeto amado”

Aldo Dall’orso

Aldo Dall’orso escribe:
Cuál será el origen del malestar producido por la pérdida del objeto amado. Según Melanie Klein existiría una primera relación entre el duelo normal y la posición depresiva infantil. Para Klein, siempre que se experimenta la pérdida de la persona amada, esta experiencia conduce a la sensación de estar destruido. Se reactiva entonces la posición depresiva temprana y junto con sus ansiedades, culpa, sentimiento de pérdida y dolor derivados de la situación frente al pecho y toda la situación edípica, desde todas sus fuentes.
Por otro lado, En el duelo de un sujeto, la pena por la pérdida real de la persona amada está en gran parte aumentada, según piensa la autora, por las fantasías inconscientes de haber perdido también los objetos “buenos” internos. “Sabemos que en el sujeto en duelo, la pérdida de la persona amada lo conduce hacia un impulso de reinstalar en el yo este objeto amado perdido”

¿Porqué algunos individuos sufren más que otros y porqué estos últimos poseen las armas para sobrellevar de mejor forma la pérdida de la persona amada?
Según Klein, las experiencias desagradables y la falta de experiencias gratas en el niño pequeño, especialmente la falta de alegría y contacto íntimo con los seres amados aumenta la ambivalencia, disminuye la confianza y la esperanza, y confirma sus ansiedades sobre la aniquilación interna y la persecución externa; además, lentifica y a veces detiene permanentemente el proceso beneficioso a través del cual, a la larga, se logra una seguridad interior. Por consiguiente, la autora sostiene que “una buena relación con el mundo depende del éxito logrado en la lucha contra el caos interior (la posición depresiva) y en haber establecido con seguridad objetos “buenos” internos”

A modo de conclusión, lo que Melanie Klein aporta es el origen infantil proveniente de una deficiente resolución de la posición depresiva en el niño, como una explicación para comprender por qué la ida de la persona amada origina sufrimiento y porqué para algunas personas es una experiencia tan traumática. Pero independientemente del origen de dicha pena, cómo puede el sujeto posmoderno sobrellevar y superar el dolor que lo carcome, ¿existirán caminos más adecuados que otros, los cuales entreguen un alivio a aquel que sufre en demasía?
Una parte esencial del trabajo de duelo, tal como lo señaló Freud es el juicio de realidad,“En la aflicción, explicamos este carácter, admitiendo un cierto lapso para la realización paulatina del mandato de la realidad, labor que devolvía al yo la libertad de su libido, desligándola del objeto perdido” 
Según Klein, en el adulto, sobreviene el dolor con la pérdida de una persona amada; sin embargo, lo que lo ayuda para vencer esta pérdida abrumadora es haber establecido en sus primeros años, “una buena imago de la madre dentro de sí”. Por otro lado, el sujeto en duelo, si está rodeado de personas que él quiere y que comparten su dolor y si pueden aceptar su compasión, también esto favorece la restauración de la armonía de su mundo interno y se reducen más rápidamente sus miedos y penas.
En conclusión, cuando existe un buen juicio de la realidad, la persecución disminuye, la dependencia hostil frente al objeto, junto con el odio, también disminuye y las defensas maníacas se relajan.
El penar por el objeto amado perdido también implica una dependencia frente a él, pero una dependencia que se transforma en un incentivo para lograr la reparación y la conservación del objeto. Esta reparación será creativa si está dominada por el temor, mientras que la dependencia basada en la persecución y en el odio es estéril y destructiva.

Por otra parte, en el texto “Duelo y melancolía”, Freud describe estos dos conceptos como las dos posibles vías que el sujeto en pérdida puede seguir.