Archive for the ‘Chile’ Category

“…el Comité Nobel nunca le dio el premio por haber viajado al Chile del dictador Augusto Pinochet…”

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Kodama rememoró además aquel viaje en globo y aseguró que el entusiasmo de Borges se debía a todas las historias de la literatura fantástica de los viajes en globo y por el viaje a la Luna.

Por su ceguera, los organizadores incluso quisieron convencerlo de que no se subiera, pero no lo consiguieron.

“El señor ha decidido que va a andar en globo y, diga usted lo que diga, va a subir”, le dijo Kodama en ese momento al chofer que los llevaba hasta el lugar del despegue, al tiempo que le ofreció firmarle un papel en el que ella se hacía responsable de los dos.

Kodama, que se casó con Borges al final de su vida pero que lo acompañó desde los 16 años, preside actualmente la Fundación Internacional Jorge Luis Borges.

Durante la charla con “El País” también subraya la ética del escritor y confirma la versión “no oficial” que siempre ha asegurado que el Comité Nobel nunca le dio el premio por haber viajado al Chile del dictador Augusto Pinochet y haberse reunido también con el presidente de facto argentino Jorge Rafael Videla.

Cuando iba a recoger el doctorado honoris causa en la Universidad de Chile en 1976, Borges recibió una llamada en la que desde Estocolmo le recomendaban no ir, señaló Kodama.

New work by Hernán Neira to be published in Interlitq in March 2017

Hernán Neira

Hernán Neira

New work by Hernán Neira, the Chilean author who contributed to Issues 12, 17  y 19 of Interlitq, will be published in the review in March 2017.

  1. Una modesta proposición (in Spanish), a work for the theatre, inspired by “A Modest Proposal For Preventing The Children of Poor People in Ireland From Being A burden to Their Parents or Country, and For Making Them Beneficial to The Public” by Jonathan Swift.
  2. An extract in Spanish from Neira’s novel Ameland: El Naufragio de la Luz, also translated into the English.

 

¿Cómo se lleva en Hernán Neira esa doble vocación de escritor y filósofo?

Hernán Neira

Hernán Neira

 

Interlitq entrevista al escritor chileno, Hernán Neira

 

Interlitq: ¿Cómo se lleva en Hernán Neira esa doble vocación de escritor y filósofo?

 

HN: En mi caso se lleva bien, quizás porque no pretendo hacer novela de tesis ni tampoco filosofía novelada o filosofía de  divulgación. No sé si la ficción sea o no más libre que la filosofía, no es ese el tema, es que la “lógica” de la escritura de ficción es distinta de aquella de la filosofía. Ambas pueden dar placer al lector, pero son placeres distintos; ambas, también, pueden mostrar un mundo o  bien plantear problemas al mundo tal como está. Se dirigen a públicos distintos o a la misma persona, pero en circunstancias distintas.

 

Interlitq: ¿Cuáles es la situación de la filosofía, hoy?

 

HN: La filosofía ha cambiado radicalmente desde la época en que terminé el doctorado (1990), más aún en relación a cuando entré a la universidad. La filosofía, entonces, era más bien una reflexión sobre autores y problemas europeos que algunos autores europeos pretendían que fueran universales. Por mientras, el mundo cultural y político estaba cambiando, estaba “deseuropeizándose”, pero aquellos filósofos no lo veían. Incluso si se lee a Foucault y Levinas, que en varios aspectos parecen renovadores, trabajan desde una perspectiva intraeuropea. Quizás la excepción fue Sartre, que desde la década de 1950 planteó un modelo humano abierto a la inmensa humanidad de otros continentes, y Derrida, quien planteó en 1968 que la metafísica –que siempre pretendió decir una verdad universal- se ligaba a la historia de Occidente. Y, naturalmente, cuando ese Occidente pierde relevancia, la metafísica también. En el fondo, ambos autores contribuyen a la descolonización filosófica. La respuesta de la filosofía europea será dividirse en tres: mirar a la tradición analítica generada en Estados Unidos; encerrarse en erudición textual; abrirse a nuevos temas. En esto último está lo más creativo, lo que perdurará: medio ambiente, animalidad, globalización, desigualdad, la diversidad de lo humano. Y, por supuesto, se comienza a escuchar a filósofos que ya no son de origen europeo-occidental. Ahora bien, la estructura de enseñanza universitaria de la filosofía, especialmente en América Latina, aún tiene temor a reconocerse con derecho a pensar de manera descolonizada, excepto autores como Zea, o Bolívar Echeverría, por nombrar algunos ya clásicos latinoamericanos. En ese campo tenemos mucho por hacer y lo estamos haciendo.

 

Interlitq: ¿Y la situación de la literatura?  

 

HN: No tengo conocimientos para hablar de la literatura mundial. A primera vista sí puedo percibir algunos fenómenos. El primero, la extrema concentración de las editoriales. En las últimas décadas han sido absorbidas por grandes grupos casi todas las editoriales cuyo propietario era un individuo y un equipo interesados en la literatura y la diversidad de títulos es cada vez menor. El segundo, que la literatura escrita en las lenguas de los antiguos países coloniales, pero apropiadas por los ex colonizados, son las que tiene más vigor. Me parece que Rushdie es un ejemplo, en especial si lo separamos de la parafernalia político-religiosa de alguno de sus libros. En América Latina habría que nombrar al cubano José Lezama Lima o, entre vivos, nombraría al argentino Sergio Chefjec. Este fenómeno tiende a oponerse al primero. Los grandes grupos editoriales quieren productos estereotipados y de circulación global, con escasa originalidad y sin desafíos. Así lo ejemplifican los premios de los dos mayores grupos editoriales españoles, que todo el mundo identifica: hace ya unos años que no se lo dan a una buena novela. Algunas vez esas editoriales premiaron calidad; hoy, premian como Hollywood. Afortunadamente, están surgiendo algunas editoriales con editores a la cabeza, aunque quizás sean absorbidas también a mediano plazo.

Hernán Neira contesta a cuatro preguntas sobre su novela “Ameland”

Hernán Neira

Hernán Neira

El escritor chileno Hernán Neira, que contribuyó a los números 12, 17  y 19 de Interlitq, contesta a cuatro preguntas sobre su novela Ameland:

Interlitq: ¿Cuál fue la estrategia de escritura de Ameland?

La elaboración de Ameland consistió mucho más en cortar y pulir que en desarrollar o alargar. No se trataba de extender, de dilatar la primera parte, sino de darle un nuevo sentido en la segunda. Quería algo muy condensado, donde nada estuviera de más. Una primera versión, aún algo extensa, ganó el premio Oscar Castro, que se da anualmente en Rancagua en honor a ese autor, que fue Premio Nacional en Chile. La primera parte funcionaba como cuento y fue finalista del Premio Juan Rulfo, dado en París, en 1990. Pero yo no estaba plenamente satisfecho, aún había hechos, párrafos o palabras innecesarios.

Interlitq: ¿Cómo fue resuelto, entonces?

Con la elección del tono subjetivo y lírico de la segunda parte, que reinterpreta la primera. Los mismos hechos, pero vistos desde el punto de vista subjetivo del narrador. Además, quise que fuese el lector quien se viese invitado a decidir, en el sentido latino de la palabra invitus, es decir, casi forzado, algunos aspectos de la novela. La segunda parte tiene por base la libertad del lector, que reconstruye en su mente lo leído en la primera parte.

Interlitq: ¿Por qué esa opción?

Los personajes están sometidos a una fuerte agresión moral de los isleños, más aun Mareika, quien llega a Ameland siendo niña. Mi hipótesis es que nadie sale indemne de una hostilidad tan prolongada e intensa sin algún daño también moral y sicológico. Ahora bien: ¿Cuánto daño, hasta dónde? ¿Hasta la locura? Eso lo decide el lector. La primera mitad de la novela es casi un homenaje a la gran novela tradicional, contada de forma lineal y objetiva. La segunda, un homenaje a la novela contemporánea, entendiendo por ello posterior a James Joyce. Una novela contemporánea ya no puede contar una realidad “sólida”, sino una realidad que se resquebraja ante un lector co-responsable de ese resquebrajamiento. ¿Escapan los personajes de la isla, logran resolver su amor, fue “real” lo que cuentan haber vivido? Muchas veces me lo han preguntado, pero sólo el lector tiene la respuesta.

Interlitq: Eso ha generado confusiones en algunos comentarios…

Las críticas son muy mayoritariamente positivas, pero hay un par que objetan que la segunda parte no entregue todo resuelto. Eso es fruto de una lectura en clave decimonónica, como una historia cuyo final le es dado en bandeja al lector. Ameland está en otra clave, en la de la libertad del autor en diálogo con la del lector. No es una novela difícil, pero no es para perezosos

 

Hernán Neira en Buenos Aires: outsider o insider?

Hernán Neira con Peter Robertson en Café Tortoni, Buenos Aires

Hernán Neira con Peter Robertson en Café Tortoni, Buenos Aires

El escritor chileno Hernán Neira, que contribuyó a los números 12, 17  y 19 de Interlitq, escribe:

“Un pequeño viaje. Un pequeño gran seminario en la UBA. Medio día de paseo, de ver las callecitas de Buenos Aires, de llevarme no pocos libros de las librería, de caminar-caminar-caminar, de encontrarme con algunos amigos y colegas argentinos, de tomarme un café con Peter Robertson, editor de esta gran revista que es ILQ. Me siento cómodo en esta ciudad, donde soy extranjero. Quizás me sienta cómodo en esta situación de ser de fuera, pero con la familiaridad de una lengua común. Para mí, que soy algo outsider en mi país -chileno nacido y formado fuera de Chile-, escritor y filósofo, que en los tiempos actuales es duplicar la situación de outsider, ese estar a adentro y afuera es la mejor manera de ser un insider.”