Archive for the ‘Argentina’ Category

Oscar Parrilli pidió una “autocrítica” por el rol de los organismos de Inteligencia

Oscar Parrilli (Foto: archivo)

El ex jefe de la Secretaría de Inteligencia durante el último año del gobierno kirchnerista, Oscar Parrilli, dijo ayer que los partidos políticos y los gobiernos de la democracia deberían “hacer una autocrítica” respecto al funcionamiento de los servicios de inteligencia en el país, y negó que estuvieran al servicio del gobierno.

El ex funcionario aseguró que cuando llegó a dirigir la ex SIDE, en diciembre de 2014 encontró a la secretaría “al servicio de intereses personales, negocios de agentes de inteligencia y específicamente a órdenes del ingeniero (Jaime) Stiusso”. En diálogo con radio Cooperativa afirmó que los agentes no estaban al servicio del Ejecutivo, sino “estaban al servicio de sí mismos, sin ninguna dirección política, fiscalización o control”.

“Tenemos que hacer una autocrítica, todos en la democracia convivimos con un servicio de inteligencia, una rémora del pasado de la inteligencia militar”, insistió. Y, admitió, que “desde ahí se hacían operaciones contra todos, contra el gobierno, fiscales, jueces”, pero que fue la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner, quien “tomó la decisión de cortar todo esto”.

Cuando Borges protestó por el fusilamiento de Lorca

Cristobal G Montilla escribe:

Las idas y venidas a la muerte de Federico García Lorca (1898-1936) siguen arrojando travesías pretéritas y reacciones de lo más diversas, que habitan ese pasado en el que hurgan con tenacidad ciertos investigadores. Las primeras protestas contra el bando franquista, tras el asesinato del poeta granadino en los albores de la Guerra Civil, llegaron a cruzar el Atlántico para enviar hasta Burgos líneas de indignación suscritas por Jorge Luis Borges. Es uno de los hallazgos que se encuentran en un libro del investigador malagueño Rafael Inglada, que recopila tanto los manifiestos y homenajes en los que García Lorca participó en su juventud, como los escritos de repulsa que fueron enviados por diversos intelectuales, inmediatamente después de la muerte del de Fuente Vaqueros.

De hecho, una de las grandes aportaciones de este volumen es la reproducción de siete de los primeros escritos en protesta por el fusilamiento del granadino que fueron redactados por intelectuales en el mismo 1936. Entre estos manifiestos, situados en el tramo final de este libro de Rafael Inglada prologado por Ian Gibson, llama la atención el que redactó una treintena de intelectuales argentinos, con Jorge Luis Borges incluido entre sus firmantes: “No sabemos si los autores de su muerte son los soldados marroquíes o los mercenarios internacionales que constituyen el grueso de sus tropas. Sólo sabemos que a la sombra de la bandera que pretende reivindicar el esplendor de las antiguas glorias españolas, ha sido brutalmente apagada una de las voces más puras y nobles de la nueva España“, escriben en una misiva dirigida al general franquista Miguel Cabanellas.

La recuperación de textos como éste sirve de epílogo definitivo a las casi 350 páginas que conforman el estudio ‘Federico García Lorca. Manifiestos, adhesiones y homenajes (1916-1936’), recién editado por el Patronato Cultural Fundación García Lorca, que se presenta este sábado en Fuente Vaqueros, en el patio del Museo Casa Natal del poeta.

¿la pasión sólo dura tres años?

Por:
AGUSTINA ROBLES URQUIZA

El enamoramiento produce además un nivel de energía inusitado. Los primeros meses las parejas pasan la noche despiertos y no sienten cansancio. Entre doce y dieciocho meses más tarde, a los enamorados ya no les transpiran las manos. Se duermen más temprano y sus corazones dejan de saltar al cielo. Esta teoría biologicista explica que es natural que luego de una etapa de enamoramiento feroz, bajen los decibeles. Según este enfoque, el sistema nervioso da paso al amor calmo, mejor escenario para cuidar la primera infancia del hijo. Aquí ya no hay romance sino apego, algo muy necesario para nuestro cuerpo. Los investigadores liderados por Fisher concluyen que ese amor del que somos capaces tiene una duración relativamente corta para que el organismo no se desgaste. Matizar tanta locura es, entonces, un mecanismo de auto-conservación.
No se puede medir el amor
Desde la vereda de enfrente a esta clase de enfoques, el reconocido psicoanalista y escritor Gabriel Rolón asegura que no hay tubos de ensayos, resonancias magnéticas ni encuestas que sirvan para medir el amor. Sin embargo, Rolón coincide en que el enamoramiento es una fase, que tarde o temprano se termina. “Pretender sentir mariposas en la panza todo el tiempo es un pensamiento adolescente”, dice y remarca que igualmente algo del enamoramiento primario puede estar a lo largo de los años en una relación de pareja.
Rolón destaca que, con el tiempo,  el enamorado comienza a percibir que el otro tiene cosas que no le gustan. “Al principio, el enamoramiento es un flasheo permanente. Vemos al amado más lindo, más alto y más inteligente de lo que es”. Tras ese periodo llega uno nuevo en que el enamorado se da cuenta de que su pareja no es el ser perfecto que creyó,  y que no puede llenar todos sus anhelos.

“Es entonces que llegan las recriminaciones del tipo vos ya no sos la persona que conocí. Pero el otro es la misma persona, lo que cambió es la percepción del enamorado”. En esta fase se tiende a ver a la pareja peor de lo que es, porque el enojo magnifica los defectos.
¿Y por qué sucede, al principio, esa magnificación del otro? En su libro Encuentros (El Lado B del Amor), Rolón indica que el enamoramiento genera  ilusión de eternidad y de que el otro nos completa. Pero esa persona no existe. “Nadie puede sostenerse en ese lugar, en un tiempo más o menos largo, esa etapa cae y da paso al segundo momento en la construcción del amor, que me gusta llamar desilusión”. En el tiempo que demanda la construcción de una pareja el enamoramiento es algo que pasa “porque si no el sujeto quedaría eternamente con un déficit de amor para consigo mismo; podríamos decir, sin amor propio”.
Cuando llega la desilusión, hay peligro de querer terminar con todo y aparece el deseo de romper  la relación, porque el otro no resultó ser lo que se creía. Aquí es cuando se debe estar alerta y asumir que por más lindas que sean las mariposas, si queremos una relación adulta hay que aceptar que se van.
Una vez atravesados esos dos periodos (de ilusión y desilusión), los amantes pueden verse más parecidos a como realmente son y recién entonces podemos hablar de amor. “El amor es una construcción y es solamente el punto de partida”.

 

“…histeria y obsesión comparten el hecho de ser modos de división…”

Luciano Lutereau escribe:

Es conocida la respuesta típica del histérico ante el deseo del Otro: la defensa ante la posición de objeto. Recuerdo el caso de una analizante a la que, en cierta ocasión, luego de que dijera que el hombre con el comenzaba a verse “nada más” quería acostarse ella, le sugerí que “también podría decirse que nada menos”; o bien, la situación de esa otra analizante que se preguntaba si el hombre la quería a ella o a su cuerpo, en la que no pude dejar de pedirle que especificara la diferencia entre ambas instancias. “No vamos a arruinar este momento con una demostración de la existencia del alma”, le propuse al saludarnos.

Sin embargo, por conocida que sea la posición defensiva de la histeria, no es tan evidente que el drama amoroso sea la vía con que se recubre la presencia inquietante ante el deseo. Es en la histeria que encontramos, con mayor frecuencia, las más diversas fantasías en torno al amor y sus vicisitudes: desde la expectativa de que el Otro sea el “adecuado” (una de cuyas versiones es la del “príncipe azul”) hasta los temores respecto de cuánto podría durar la relación. Porque si en última instancia se va a consentir, más vale que sea con motivos. Dicho de otro modo, en este punto es que se pone en juego el modo en que se espera que alguna garantía sostenga el amor para condescender al deseo.

He aquí el núcleo de lo que Lacan llamaba la “armadura” del amor al padre en la histeria. Por supuesto que no se trata de la figura del padre como tal (“el progenitor”, podríamos decir). Respecto de esta cuestión más vale volver a ser freudianos, ya que es lo que puede advertirse en el primer sueño del caso Dora, que Freud interpreta en términos de un “refugio en el amor al padre” ante la coyuntura del escena en que fuera requerida por el señor K. La versión del padre (la père-version) de la histeria consiste en hacer del amor el lugar desde el cual denunciar la seducción del Otro.

De este modo, histeria y obsesión comparten el hecho de ser modos de división entre amor y deseo, pero tratan este conflicto de maneras diferentes, lo cual tiene importantes incidencias en la orientación del tratamiento. Es inútil forzar al obsesivo en la vía del reconocimiento del “ser- para- el- amor”, tanto como lo es apuntar a que la histérica consienta sin más al deseo. De la misma manera que no hay análisis de la obsesión que no atraviese los camuflajes y trampantojos del deseo, ni análisis de la histeria que no deba dedicar un buen tiempo a las versiones y semblantes del amor.

Fraude fiscal de Messi: El Tribunal Supremo de España confirmó la condena de 21 meses de prisión

© Proporcionado por THX Medios S.A. (AP)

A días de disputar la final de la Copa del Rey ante Alavés (será el próximo sábado), Lionel Messi recibió un duro revés. La Sala Penal del Supremoconfirmó la condena de 21 meses de prisión impuesta como autor de tres delitos fiscales.

El alto tribunal desestimó en su integridad el recurso de casación que el futbolista interpuso contra la sentencia que le fue dictada el 5 de julio del año pasado por la Audiencia Provincial de Barcelona. El oriundo de Rosario dejó de pagar a la Hacienda española un total de 4.1 millones de euros, correspondientes a los periodos comprendidos entre 2007 y 2009.